La mayoría de las vidas humanas son simples conjeturas.
Son muy pocos los que logran llevarlas a la demostración. Yo he identificado
a quienes se encargarán de completar en mi vida las pruebas que faltaban
para que todo no pase de un borrón. Han tenido casi las mismas experiencias,
leído casi los mismos libros, sufrido casi las mismas desventuras, incurrido
casi en los mismos errores. Pero serán ellos quienes escribirán
los libros que yo no pude escribir.
(Ribeyro, Julio Ramón. Prosas
apartidas aumentadas, 106)