Formalmente, el virreinato del Perú fue creado a
partir de la promulgación de las Leyes Nuevas en Barcelona, el 20 de noviembre
de 1542. Desde ese momento,
desaparecería la Gobernación de Nueva Castilla entregada inicialmente a
Pizarro, y los territorios descubiertos, pasaban a ser gobernados por un
representante directo del Rey--El Virrey.
Blasco Núñez Vela fue el primer virrey del Perú. Sin embargo, las luchas entre los
conquistadores, entre éstos y la corona, y por supuesto, entre los españoles y
la gente andina, hicieron que la organización del nuevo virreinato, se
consolidara recién en la década de 1570 con Francisco de Toledo.
Dentro de los dominios españoles desplegados en el
vasto ámbito del continente americano, el Perú, durante el período de la
dominación española, se hallaba inscrito como un territorio orgánicamente
constituido que, si bien jurídicamente había sido incorporado al reino de
Castilla, de hecho se articulaba dentro de la estructura de la monarquía
universal hispánica a tra'ves de la dependencia personal del rey.
La sociedad colonial se construyó lentamente sobre los
novedosos patrones de la jerarquización hispánica. Así la sociedad fue dividida en dos repúblicas paraleleas y
completementarias: La república de incios y la República de españoles. Distinguidas por su estatuto legal,
representaban los dos grandes estamentos de la sociedad en los virreinatos
españoles de América.
Sin lugar a dudas, la economía colonial de los siglos
XVI y XVII se consituyó sobre la base de la minería. Así, la extracción de plata fue la principal fuente de recursos
del virreinato peruano. Sin embargo, la
actividad económica se nutría también de otros sectores económicos como la
agricultura y ganadería, el comercio y la producción artesanal en los
obrajes. No se debe olvidarse sin
embargo, la tremenda importancia que dentro de la economía virreinal tuvo la
mano de obra indígena, la misma que, forzada desde diversas formas, fue la base
principal de la producción en el Perú colonial.
La presencia de la Iglesia Católica en el Perú se
remonta, sin lugar adudas, a la época de la conquista. Y es que gran parte de
la acción sustentada en la evangelización de los pueblos infieles. Con el tiempo, se fue trasplantando al
naciente virreinato del Perú, la estructura eclesial universal y se fue
evangelizando a la población andina. Al
final, qué duda cabe, la iglesia trascendió al fenómeno emancipador y el
crisianismo se constituyó en uno de los pilares de la nación peruana.
La conquista del Perú fue llevada a cabo paralelamente
al proceso colonizador. Es por ello que
los españoles fundaron ciudades desde los primeros años de su presencia en los
Andes.
Fundada el 18 de enero de 1535 Lima, La ciudad de lso
Reyes, fue el centro del poderío español en hispanoamérica.
La evangelización de los hombre andinos fue, desde los
tiempos iniciales de la presencia española en América, una actividad
prioritaria.
En Perú se caracterizó desde la época colonial por su
fervor religioso. De allí que varios de
los personajes más piadosos de nuestra patria hayan alcanzado la santidad.